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Artes marciales: Aikido

19 Feb , 2007  

Un capítulo más de la serie de artes marciales, viajemos para conocer el Aikido:

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Rafa Eslava

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5 Responses

  1. foton dice:

    Si es una de las tecnicas completas.
    No cabe duda de que aqui en los entrenamientos caen bonitos, en la vida real es mas durita la cosa.
    Te lo digo porque lo practico.
    Y como mi profesion es policia lo he usado un par de veces. Y no es tan facil desiquilibrar a un contrario en la vida real, sobre todo si el posee mas masa que tu.
    Prefiero el karate japones el estilo Gojuryu o Nihon Gojuryu como lo conecen algunos, ese si que te entraga unos golpes de puta madre como decimos en Chile. Con esos golpes si que eres capaz de detener a cualquiera, a pesar de que tenga mucha mas masa que tu.

    Saludos.

  2. giroaj dice:

    No practique nunca Aikido…sería porque ví a muchos amigos lesionados de articulaciones y tendones…uuyyyy, je,je.

    Sí recuerdo una historia q cuenta q su fundador (ahora no me sale el nombre), a los 92 años iba por el bosque caminando cunado 5 malhechores le asaltaron con la intención de robarle y apalearle.
    Los miró de soslayo y dijo:
    “Quien se atreve a enfrentarse al Universo es q esta loco”.
    Se adivina quienes terminaron en el suelo…

    Un abrazo, 🙂

  3. Vaya, foton veo que tienes experiencia en esto de las artes marciales, sinceramente espero que no te haga falta tener que usarla más en la calle 😉
    Buena historia giroaj, te refieres al gran O Sensei Morihei Ueshiba, del cúal voy a poner unos vídeos que ví hace tiempo en un siguiente artículo.

    Un abrazo amigos!

  4. alonsii dice:

    Lo importante no es el arte sino quien lo practica.

    Otra historia

    J. tiene 15 años, pesa 160kg y mide 1,95m sufre un trastorno de conducta. Asiste a un hospital de día, donde psícologos, psiquiatras y educadores trabajan con él. Un día una educadora le pone un límite en la actividad. El menor lleno de ira sale a la terraza exterior de un centro y coge un tocho CON LA INTENCIÓN DE ATACAR A LA EDUCADORA. El Educador referente del chico,P., practicante de Aikido se acerca al chaval y aprovechando las palabras, coge su mano y le obliga a soltar el tocho( técnica kote gaeshi). In vita al menor a salir los dos fuera del centro a fumar un cigarro.

    Salen a la calle y se sientan en un banco.El chaval resopla como un Toro mientras fuma. Habla lleno de odio contra la educadora. Su tutor le intenta hacer ver que la ira le controla, que dice cosas que no siente y que lo mejor sería volver a su casa para intentar tranquilizarse.

    Después de unos minutos el menor decide entrar en el centro de nuevo. Quiere subir al 1er piso, donde está la educadora. El educador se pone delante y le dice que no le va a dejar agredir a su compañera. J. le pide que se aparte, al ver que el educador no lo hace, amaga varios cabezazos. P. recuerda que la taquilla con las cosas del chico está en el piso donde quiere ir el menor. Le dice que puede subir a coger sus cosas y luego se va. El chico coge sus cosas, pero decide ir a buscar a la Educadora. P. intenta pararlo poniendose delante y empujando, pero J. anda y lo arrastra varios metros.

    Al final el educador sin otra opción captura la mano del menor y le ejerce la misma técnica de antes, pero ahora con la intención de inmovilizar. El menor se tuerce a un lado quejandose de dolor. Con la mano libre intenta golpear con un llavero(esos de cordón y llaves) a su referente. P. no cesa en el control , el menor deja de intentar golpear y empieza a pedir que lo deje.

    Le dice “Te vas a casa?”, el menor asiente. Al soltarlo le queda la duda de si el menor hará lo dicho.
    J. coge sus cosas y se larga.

    Al par de días el menor volvió al centro, acompañado de su madre. Aún culpaba a la educadora y en cambio a su tutor, que os aseguro que le hizo mucho daño, no le guardaba rencor.

    Un abrazo!!!

  5. Muy buena historia Alonsii,
    En la vida van apareciendo maestros según estamos preparados para recibir sus enseñanzas, aquel “menor” aprendió algo aquellos días seguro 😉

    Un abrazo!

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